A nosotros nos pasó una cosa parecida. Era verano, calor tórrido, chavales en un coche fumando porros, pasamos junto a ellos y gracias a que el filtro del aire del habitáculo del patrullero estaba roto (del mantenimiento del vehículo mejor no hablemos) entraba la fumata blanca directamente a nuestro coche. El resultado ya sabéis cual fue. Caras de sorpresa y Acta a la 4/15. Cuando les contamos como nos habíamos dado cuenta ni se lo creían.

